Piezas curvadas para muebles, un plus de diseño y originalidad

Las piezas curvadas son ese factor sorpresa que siempre termina robándose la atención en las propuestas de diseño de interiores y en tendencias de decoración en general. Acabados y formas únicas que permiten romper con los paradigmas de la decoración tradicional, para crear sensaciones visuales únicas en los espacios que gocen de su presencia.

Las piezas curvadas son tableros de madera comprimida que adoptan formas curvas para jugar con un sinfín de opciones, para convertir un mueble en una verdadera obra de arte funcional y duradera. Desde asientos, sillas, mesas de diferentes tamaños y alturas, sillones, sofás y todo lo que se pueda manipular durante su fabricación para darle esa característica única de piezas curvadas, rompiendo con la percepción de rigidez de los muebles habituales.

Cuando un espacio interior cuenta con piezas curvadas, se puede lograr un nivel de armonía instantáneo, ya que estas formas son mucho más sutiles y flexibles a la hora de lograr una composición con el resto de texturas, materiales y elementos que se puedan disponer tanto en salones, habitaciones, oficinas o zonas comunes, sin duda es un tipo de mobiliario realmente versátil y único en su estilo.

Debido a que las piezas curvadas pueden estar presentes en diferentes ambientes, es importante darles la importancia visual que merecen, por lo que siempre es recomendable que estas piezas sean el punto de partida del diseño como tal, lo ideal será ubicar estas piezas decorativas como el punto focal en cada espacio y en función a ellas distribuir el resto de elemento. Al seguir esta tendencia, e incluso ubicar más elementos con un estilo similar, se logra una armonía superior.

Ventajas del diseño de las piezas curvadas

A la hora de seleccionar piezas curvadas como parte del mobiliario de los espacios, es necesario analizar sus ventajas. La primera de ellas es que las curvas brindan mayor comodidad que las piezas totalmente rectas o rígidas, siendo el beneficio más notorio para lo usuario. De igual forma, el mantenimiento de estas piezas es mucho más sencillo, ya que la curva permite que las partículas de polvo o residuos, caigan por acción de la fuerza de gravedad y que no se acumulen, como sucede con las piezas rectas.

Otro punto a favor de las piezas curvadas es que le dan ese toque sutil y femenino que genera empatía en los espacios, ya que las curvas son asociadas a la calidez, la sensualidad, el romance, lo emocional y lo suave, a diferencia de los muebles que apuntan a piezas poligonales, que son mucho más frías, rígidas y sin el movimiento visual que si poseen las curvas. Estos aspectos, incluso pueden llegar a influir en la percepción emocional que podemos desarrollar al entrar en un espacio decorado con este tipo de elementos.

La versatilidad de las piezas curvadas

Las piezas curvadas cuentan con un factor único, se trata de la originalidad que le pueden aportar a los espacios. Esto se debe a la capacidad de los tableros curvados de poder lograr formas únicas e irrepetibles, por lo que un mobiliario personalizado nunca será exactamente igual a otro, un rasgo que le aporta mucho valor a la decoración, ya que se trata de piezas de colección diseñadas para cubrir una necesidad en específico.

De igual forma, las piezas curvadas sirven para romper los cánones de decoración que estipulan que un solo estilo de mobiliario se debe utilizar en cada propuesta, gracias a su capacidad de mezclarse con los acabados y materiales, aportando con su diseño, una identidad propia, sin romper la armonía y convirtiéndose en parte fundamental de la decoración. Tanto el diseño como la originalidad de las piezas curvadas sobresalen sin mucho esfuerzo tanto en decoración de interiores como en espacios abiertos.

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